
Antes montaba la percha en el salón y venía quien se enteraba de boca en boca. Ahora la percha está aquí: cada pieza con su historia y su precio, y quien quiera pasarse, se pasa.

Antes montaba la percha en el salón y venía quien se enteraba de boca en boca. Ahora la percha está aquí: cada pieza con su historia y su precio, y quien quiera pasarse, se pasa.